‘Las reinas del mar. Memorias de una vida aventurera’, de Mauricio Wiesenthal

Emocionada por tener el último libro de mi admirado y querido Mauricio Wiesenthal que acaba de publicar Acantilado Editorial:

Las reinas del mar. Memorias de una vida aventurera

Un libro de memorias, una crónica de viajes, una novela que contiene muchas historias, amores, lugares y vidas apasionantes a bordo de legendarios navíos recorriendo medio mundo.

Ya en sus primeras páginas el autor nos explica por qué ha escrito este libro (pág.12):

«Quizá debo comenzar explicando que mi vida de escritor ha sido bastante aventurera, más divertida y laboriosa que segura, y mucho más arriesgada y tormentosa que rentable. Tampoco es raro, si pensamos que el oficio de escritor es quehacer de horizonte y quesoñar de cielo, como lo son las navegaciones. En principio pensé escribir este libro como un «diario de a bordo», y deseché la idea cuando comprendí que, a mis años, ya los días se me hacen apretados y cortos para un diario. Sé que no volveré a Ítaca, y que venceré en mi empeño por huir de ella. Moriré feliz al no dejar herencias ni rencores en mi epopeya y, sin embargo, siento el resquemor de que no me queden ya alientos para acabar estas páginas noveladas de mis memorias. Sé bien que escribo un libro que parece de memorias y podría ser también de presentimientos. Hay muchos nombres cambiados, muchos escenarios y, al final, el recuerdo de un muelle largo con un barco que está muy lejos».

Son muchos los recuerdos y aventuras que Mauricio nos cuenta en este libro. Me trasladan a otra época y a muchos lugares que no conozco, y posiblemente nunca conoceré, pero de los que he oído hablar una y mil veces, sobre todo, en las páginas de los libros. Me hace soñar con otra vida, una vida bohemia, aventurera y literaria, llena de anécdotas y momentos compartidos con grandes autores a los que admiro.

Os dejo otra cita (pág. 243):

«Cuando me alojaba en el Hôtel du Beaujolais, en los jardines del Palais Royal, no sólo seguía las huellas de Stefan Zweig y de Giraudoux en París. Subía siempre las escaleras de Colette, que vivía allí al lado en un apartamento tapizado de un papel espeso y rojo, como los tintos de garnacha de la Provenza que ella tanto amó. Cuando Truman Capote vino a verla se dio cuenta de que la habitación olía a una mezcla de naranjas, tilo, rosas y musgo. Estaba inmóvil en la cama, envuelta en su manta de piel. Pero conservaba sus ojos de gata callejera, ya miopes pero llenos de memoria, tristeza y miedo. Tenía todavía una boca preciosa de niña y no es extraño, porque la literatura guarda en los labios de las abuelas palabras sin arrugas y sonrisas de novia que ellas han escrito en sus novelas de amor. A Colette le gustaba coleccionar bolas de cristal que brillaban sobre el mármol de la chimenea. Y los jardines del Palais Royal -con un cielo de verano donde siempre se ven palomas y golondrinas- fueron su último mundo. La vida es así: «Un largo rodeo -como decía Camus- para volver a las tres o cuatro verdades sencillas que se abrieron ya en la infancia en nuestro corazón»…

Una maravillosa travesía vital y literaria que Mauricio comparte en este libro de memorias con sus lectores. Una auténtica delicia…

© María Fernández

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Un comentario en “‘Las reinas del mar. Memorias de una vida aventurera’, de Mauricio Wiesenthal

  1. Hola Crazy Mary.

    Qué combinación más perfecta. Mi librería preferida de Madrid; donde se unen la vida de barrio y el lirismo de una tiempo que creíamos perdido y el maestro del engolamiento literario más poético y romántico que conozco, mi idolatrado Mauricio. Este libro se puede obtener en cualquier librería , pero en Crazy Mary es donde uno recupera su amor por lo libros.

    Gracias, María.

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